Frame Gatha

Lo que conviene aclarar antes de encargar un marco

Cada pieza sale del taller con decisiones tomadas a mano, y hay algunos puntos que suelen generar dudas cuando alguien nos escribe por primera vez. Los dejamos por escrito para que nadie llegue a la mesa de trabajo con una idea equivocada de lo que hacemos.

Trabajo artesanal, no seriado

Cortamos con sierra de marquetería y ajustamos el contorno a la medida real del panel bordado, no a un catálogo fijo. Dos marcos con la misma madera y el mismo motivo nunca salen idénticos: la veta manda y el cepillado se adapta a ella.

La madera cambia con el tiempo

El encerado con aceites naturales deja la superficie mate y abierta. Con los meses el tono se asienta y aparecen matices más cálidos, sobre todo en nogal y cerezo. Eso es parte del acabado, no un defecto ni un error de tinte.

Medidas y montaje

Necesitamos el alto y el ancho de la labor textil ya terminada, con o sin margen de tela. Si el bordado va montado sobre bastidor o sobre cartón rígido, indícalo: cambia el rebaje interior y la profundidad del marco. Un lienzo suelto y una pieza tensada no se sostienen igual.

Alcance del encargo

Nos ocupamos del marco: elección de madera, trazado, corte, lijado, cepillado, encerado y montaje final. No intervenimos la labor bordada ni la limpiamos, y tampoco reproducimos diseños de terceros sin saber de dónde vienen. Si tu pieza tiene historia, cuéntanosla y buscamos la madera que la acompañe.

Colaboraciones

Manos y oficios que acompañan cada marco

Trabajamos codo con codo con talleres textiles, escuelas de bordado y estudios de interiorismo que necesitan un soporte de madera a la medida de su trabajo. No es una red de proveedores: son personas concretas con las que compartimos medidas, maderas y tiempos de entrega antes de cortar la primera pieza.

Con el taller de bordado de Luján acordamos el grosor del listón según el bastidor que usan sus alumnas; con una restauradora de Mendoza revisamos el encerado para que el marco no compita con una labor heredada. Cada acuerdo empieza por entender qué va dentro del marco y termina cuando la pieza encaja sin forzar la veta.

Si tu proyecto textil necesita un marco pensado junto a quien lo va a montar, escríbenos y lo vemos con calma.

Contar el proyecto

Por qué un marco de taller y no uno de serie

Un marco industrial se corta a inglete, se une con grapas y se tiñe en serie. Aquí el recorrido es otro: la madera se elige según el bordado que va a sostener, el contorno se traza a lápiz y la sierra de marquetería sigue la curva del dibujo. Después llegan el lijado, el cepillado suave en el sentido de la veta y el encerado con aceites naturales. Ese orden no se puede acelerar sin que se note en el resultado.

Corte curvo a mano

Las esquinas redondeadas, los arcos y las ondulaciones no salen de una plantilla repetida. Cada perfil se corta de una en una, y por eso dos marcos del mismo modelo nunca coinciden del todo. Esa pequeña irregularidad es lo que hace que la pieza parezca hecha para ese panel concreto.

La veta manda

Antes de cortar, miramos cómo corre la fibra de la tabla. Una veta que sube en diagonal pide una talla distinta que una veta recta y apretada. Si forzamos el dibujo contra la madera, el cepillado posterior levanta pelusa y el acabado queda desigual. Trabajar con la veta, no contra ella, es la mitad del oficio.

Acabado al aceite, no barniz

El barniz sella la madera y aplana su tacto. Nosotros preferimos aceite de linaza y cera de abejas en capas finas, dejando secar entre una y otra. El marco respira, mantiene un mate cálido y, si con los años se marca, se recupera con un paño y un poco más de cera. Un barniz grueso no perdona ese desgaste.

Medidas pensadas para el textil

Un bordado tenso necesita un fondo que no lo aplaste, y una labor con puntilla o flecos pide profundidad extra para que el hilo no roce el cristal. Ajustamos el rebaje interior según el grosor real de la pieza, no según una medida estándar. Es el detalle que evita que el trabajo quede prensado.

Si quieres ver cómo se aplican estos criterios antes de encargar nada, en nuestro enfoque de taller explicamos el orden completo del proceso, y en contacto puedes contarnos qué labor tienes entre manos.

El taller donde el hilo encuentra su madera

Frame Gatha es un taller pequeño de marcos artesanales para paneles bordados, punto de cruz y patchwork. Trabajamos con madera seleccionada que se traza a lápiz, se corta a mano con sierra de marquetería, se cepilla en el sentido de la veta y se encera con aceites naturales. No hay prisa en el proceso: cada marco debe acompañar la labor textil, no apresurarla.

Nos dirigimos a personas que dedican horas a crear con hilo y aguja. Bordadoras, artesanas, decoradoras y aficionadas al interiorismo clásico que buscan un soporte a la altura de su trabajo. La sierra de marquetería permite el corte curvo; las cuchillas de cepillado suavizan la veta sin borrar su textura. La luz entra lateral en el taller y resalta las vetas y el contraste de foco sobre la pieza en curso.

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